De repente se me acumulan estas ganas de decirte que te quiero, que nunca te dejé de querer, que pasan los años, que pasan las personas, pero no dejás de ser esa unica persona. Que me perdones por mis manias, que nunca pude odiarte aunque asi lo quisiera.
Que te quiero
Que siempre te quiero
Que nunca dejó de ser así.
Y que todavía sigo acá, esperando a decirte esto, de la manera mas plena y sincera que tengo, mirándote.
Perdón.
Perdón, porque no me canso de siempre llegar tarde.
Perdón, porque hace algunos años debí haberte ido a buscar en medio de la avenida, en el medio de la noche, a sabiendas que ambos lo deseabamos, para decirte que me dolía, pero que aun así, no me iba.
Perdón, porque quiero gritar muy fuerte, cuanto siempre te quise.
Y que me apena, realmente me apena, todo el daño que te hice.
Aunque asi no lo quisiera.