sábado, 8 de febrero de 2014

En algún momento mientras me enamoraba de nuestras conversaciones de medianoche, mientras exhalábamos las ansias en un cigarro, interrumpíamos la respiración con un trago de café y leíamos notas que solo nosotros podíamos entender.
Me dí cuenta que estoy enamorada de la presencia infinita de tus palabras, y lo que siento al saber que existes.
Pero, no estoy enamorada de ti.